viernes, 17 de abril de 2009

Pergaminenses integrarían por el campo listas opositoras

Dos referentes de las segundas líneas de las entidades que representan al agro están en boca de los principales armadores políticos del peronismo disidente y del panradicalismo ya que podrían integrar listas electorales. Se trata de los pergaminenses Jorge Solmi, director de Federación Agraria en la provincia de Buenos Aires, y Javier Jayo Ordoqui, secretario de la Confederación Rural Argentina (CRA).Desde que Mario Llambías, titular de CRA no aceptó el ofrecimiento de Margarita Stolbizer para sumarse a la propuesta electoral de la Coalición Cívica, el nombre de Jayo Ordoqui comenzó a sonar como posible reemplazo y a su vez, representante del campo en la nómina. Sobre los rumores, el secretario de CRA confirmó a LA OPINION que no hubo ofrecimiento de ningún tipo y echó por tierra las especulaciones políticas y mediáticas sobre el tema. Lo que no quita que sea mencionado en las mesas partidarias.En tanto, Solmi reconoció que hay conversaciones en torno a su figura y, como lo adelantó este medio, recibió una oferta de los armadores de Francisco De Narváez y Felipe Solá. Desde el ofrecimiento a esta parte sólo se avanzó un paso, quedó claro que la candidatura, de confirmarse, sería a diputado provincial. En este sentido, el director de FAA explicó que, “será una conversación larga hasta el 8 de mayo (el 9 cierran las listas). Más adelante definiremos. Por el momento son todas conversaciones, porque aún hay muchas cosas que discutir sobre cómo, con quién y en qué circunstancias integrar una lista”.

Escenario gris
El panorama electoral no es sencillo. Cada vez con menos tiempo, las fuerzas políticas confluyen desde todos los sectores para formar alianzas con posibilidades en las urnas, entre ellos el campo, que tiene por estrategia ocupar todos los escaños posibles en las cámaras legislativas tanto nacional como provincial, algo en lo que todas las asociaciones que representan al agro están de acuerdo desde principio de año. Como el mapa no es lo mismo que el territorio, a la hora de confirmar cargos, partidos, y lugares en las listas, aquella definición de la teoría se vuelve aun más compleja. Mucho más desde que se adelantaron las elecciones y todavía más con el cambiante escenario político. Una consecuencia es que los líderes de la Mesa de Enlace que tenían pensado ser candidatos no lo fueron (el caso de Llambías) y como no aceptaron las ofertas desde los distintos partidos porque, según dijeron, deben cumplir su mandato al frente de las entidades agropecuarias, las segundas líneas de dichas entidades se potenciaron, o fueron impulsadas por los propios dirigentes.Así, los menos masivos pero no menos militantes ruralistas, aceptarán de buen gusto ocupar lugares en las nóminas electorales. Sólo resta acordar detalles que no son menores. Por ejemplo, el lugar que los candidatos del campo ocuparán en las listas, qué otros integrantes tendrá la boleta, dentro de qué coalición se presentarán, entre otras cosas que se están discutiendo en estos días dentro de cada una de las entidades agropecuarias y con los estrategas partidarios.

Posicionamiento
El lugar que los candidatos ocupen dentro de la lista no es una cuestión que los referentes del campo vayan a pasar por alto, y no por cuestiones de mezquindad. No están dispuestos a acompañar a los partidos políticos de forma testimonial. Por el contrario, pretenden los llamados, “lugares a salir” dentro de las nóminas. El razonamiento lo aportó Solmi que expresó, “los presidentes de las entidades no participen, no quiere decir que no participen dirigentes a nivel distrital. Por ejemplo, para concejales hay muchísima participación. Lo que también sucede es que hay ciertas peleas políticas porque en muchos espacios se están reflotando viejos dirigentes, personas que han tenido una posición y como ahora el sol calienta otra vereda se cambian de lugar. Entonces, esos son espacios que no quieren ceder lugar hacia dirigentes que vienen con otra representación. La política antigua no quiere ceder espacios hacia los dirigentes nuevos. Hay una contradicción porque por un lado quieren que vayan los presidentes de entidades, que no van a ir porque tienen otro tipo de mandato”.La discusión que finalmente podría integrar a los referentes del campo en las listas de Unión Pro, como es el caso de Solmi, o del acuerdo entre la Coalición Cívica, radicalismo, cobismo, y socialismo, como sería el caso de Jayo Ordoqui, no se definirá solamente por los puestos que los dirigentes ocupen. Las negociaciones serán duras porque el sector agropecuario sabe que aporta un importante caudal de votos que no provienen sólo de su sector originario, sino también de los independientes. Además, con la postulación, aportan a la imagen de los candidatos ya confirmados (De Narváez, Stolbizer) y los ponen blanco sobre negro con el oficialismo kirchnerista. Sobre esto, Solmi opinó que, “la conversación va a ser larga, básicamente consiste en que todas las entidades están comprometidas en la participación política en diferentes formas pero los dirigentes van a participar si tienen lugares de responsabilidad, no van a participar en una posición testimonial. Es decir, van a participar en una forma activa. Si esa forma activa no existe, no participarán”. Consultado sobre si recibió una oferta de lugar concreto en la lista provincial de Unión Pro, el director de Federación Agraria dijo que, “esas son las cosas que hay que discutir. Participaremos en una forma activa si no no vamos a estar testimonialmente aportando votos a quienes, en muchos casos, no tenemos conocimiento. Hoy la dirigencia del campo es referente del sector empresario, del sector comercial, es referente de un sector de la producción y del comercio que excede al campo, en este sentido nosotros vamos a participar y vamos a tratar de movilizar a esos sectores que fundamentalmente están descreídos de la política y se arriman porque hay una nueva dirigencia que no tiene los vicios de la vieja política. Pero lo vamos a hacer sólo si los partidos no mantienen esos viejos vicios”, concluyó.

Fuente: La Opinion de Pergamino