lunes, 20 de abril de 2009

En Estados Unidos identifican bacterias que combaten gusanos dañinos

Esta es la implicación de los hallazgos de estudios en curso por científicos con el Servicio de Investigación Agrícola (ARS) y el Centro Donald Danforth de la Ciencia de Plantas (DDPSC por sus siglas en inglés) en San Luis, Misurí.

Pruebas en cajas de petri y experimentos con plantas vivas en el centro de investigación en San Luis mostraron que las bacterias—miembros del género Pseudomonas—causaron que los nematodos dejen de mover y, en algunos casos, desintegren.

Los investigadores están estudiando los compuestos fenazina, cianuro de hidrógeno y floroglucinol y otros producidos por las bacterias Pseudomonas para determinar su capacidad de controlar los nematodos.

Sin embargo, ningún solo compuesto ha emergido como la única causa de la muerte de los nematodos, según genetista de plantas Patricia Okubara, quien trabaja en la Unidad de Investigación de Enfermedades de Raíces y Control Biológico mantenida por el ARS en Pullman, Washington.

Su colega del DDPSC, Chris Taylor, aisló las bacterias Pseudomonas de las orillas de los ríos de Misurí y Misisipí, granjas y especímenes botánicos secos. En total, su colección de las bacterias Pseudomonas incluyó 63 cepas. De esas, él escogió 20 cepas por su capacidad de infectar y matar el nematodo del quiste de la soya (Heterodera glycines), el nematodo agallador (Meloidogyne incognita), o el nematodo Caenorhabditis elegans. Ekaterini Riga, quien es nematóloga con la Universidad Estatal de Washington, mostró que cuatro de las 20 cepas también fueron activas contra los nematodos Meloidogyne chitwoodi o Meloidogyne hapla.

El nematodo del quiste de la soya es el objetivo principal del intento de los científicos por las pérdidas considerables causadas por la alimentación de este gusano en el cultivo estadounidense de la soya, el cual tiene un valor de 27 mil millones de dólares anualmente. Tratar el suelo con pesticidas, alternar los cultivos y plantar variedades resistentes ayudan a controlar esta plaga. Pero el control químico es costoso, la rotación de cultivos no siempre es económicamente viable, y las variedades resistentes eventualmente son vencidas por nuevos biotipos virulentos del nematodo. Las bacterias Pseudomonas también podrían ser usadas contra plagas de cuarentena, incluyendo el nematodo del quiste de la papa, Globodera pallida, recientemente descubierto en Idaho.

Según Okubara, se necesitan controles novedosos que podrían ser usados como parte de un enfoque integrado, con ventajas potenciales incluyendo una mejor salud ambiental, resistencia del cultivo que dura por más tiempo, y costes reducidos de producción.

Otro enfoque de largo plazo es desarrollar plantas de cultivo que pueden producir los compuestos que neutralizan los nematodos, dice Okubara. Ella comenzó a colaborar con Taylor en el año 2007 bajo una subvención de tres años de la Iniciativa Nacional de Investigación.

ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.


Fuente: Todoagro