Durante la mañana de ayer funcionarios de la Comuna recorrieron el espacio público donde se están concretando importantes trabajos en el marco de la remodelación proyectada. Se informó además sobre las tareas que se llevarán a cabo en otros lugares de Pergamino. Están en marcha las licitaciones para concretar nuevas mejoras.
La Municipalidad, a través de la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, presentó ayer el avance en los trabajos que se vienen desarrollando para remodelar la Plaza 25 de Mayo en el marco de la recuperación de espacios verdes en la ciudad.El arquitecto José Salauati, responsable del área local, manifestó que las “tareas se están concretando de acuerdo con lo proyectado y se hacen diversas mejoras para reacondicionar esta importante plaza ubicada en una zona neurálgica de la ciudad”, explicó el funcionario mientras las cuadrillas se encargaban de ejecutar distintas obras. “Nos propusimos llevar adelante la planificación orientada a recuperar los espacios públicos y por tal motivo se observan cambios en este lugar; a su vez también hemos licitado reparaciones en plazas de barrios ya que tenemos el compromiso con los vecinos”, agregó Salauati en la mañana de ayer durante la conferencia de prensa desarrollada a metros del monumento al General San Martín, en la Plaza 25 de Mayo.
Las obras
Entre las principales obras que se ejecutan en este lugar, se observa el arreglo del piso que tiene un grado de deterioro importante en diversas zonas; asimismo se mejoró notablemente la iluminación con la colocación de nuevas columnas que fueron instaladas en estas últimas semanas. “Estamos construyendo un nuevo espacio que podrá ser utilizado por las personas que concurren a la plaza a disfrutar de las jornadas a pleno sol”, señaló el arquitecto Salauati. - ¿Las obras se encuentran dentro de un plan que incluye 8 plazas de nuestra ciudad?- Efectivamente; son 8 los espacios que se repararán y en esta etapa se trabaja en la Plaza 25 de Mayo y en el nuevo lugar denominado de “Los ferroviarios”, en la intersección de calles Sarmiento y España. Con relación a las acciones, se readecuan las especies plantadas y se analiza la colocación de nuevos árboles, además se cambian bancos a través de las modificaciones vinculadas con el mobiliario urbano que se viene instalando en todas las plazas locales. Asimismo tenemos que informar que recientemente licitamos obras para la Plaza “María Crescencia Pérez” y también “Trincavelli”, dos lugares que se venían evaluando para hacer este tipo de tareas ya que son una demanda de los vecinos. No obstante, la segunda instancia de los concursos de precios incluyen las plazas “Güemes” y “Germán Abdala” del barrio Otero que son espacios públicos importantes que necesitan la intervención del Municipio; pero habrá cuatro sectores más que se incorporan al plan de recuperación impulsado desde nuestra dependencia.
Vandalismo
Los graffitis y pintadas callejeras son “intervenciones” ciudadanas que ya forman parte de las sociedades del mundo. Están las inscripciones políticas, las artísticas, las cómicas, las deportivas, las íntimas, de denuncia y a esta altura casi no hay un tema que no se haya plasmado en los muros de Pergamino, sin hacer distinción entre propiedades privadas o públicas, terminando todas en un estado deplorable. El vandalismo urbano en Pergamino es una conducta que no es patrimonio de grupos reducidos sino que está ampliamente extendido entre la población, de todas las edades y sectores sociales. Por eso, la necesidad de construir un cerramiento para proteger el monumento al general San Martín en la Plaza 25 de Mayo es un proyecto que podría expandirse hacia otros sitios emblemáticos de la ciudad. Desde la Comuna se informó, a su vez, que a tan sólo un año de haber sido instalados, debieron reponer parte de los cestos para basura de varios espacios públicos por haber sido rotos o robados. Finalmente, el vandalismo hasta llegó a manchar los carteles que se colocaron en el Paseo Ribereño como parte de la campaña que impulsa la Municipalidad para que los vecinos disfruten de este lugar. Más allá de estos casos, cualquier recorrido por calles céntricas o periféricas, de barrios ricos o pobres, permite comprobar el abuso generalizado y muchas veces destructor que se hace del espacio. La acumulación de basura en las calles por parte de los vecinos que sacan las bolsas fuera de horario (un acto que aunque repetido no deja de ser desaprensivo y casi vandálico) y las pintadas o pegatinas en paredes y muebles urbanos, son expresiones difundidas y visibles de este problema. El hecho de que para mantenerlas en buenas condiciones se analice enrejar las plazas es otra prueba de la gravedad de las acciones. Pero si bien muchos de los actos de vandalismo son subrepticios, muchos otros se realizan a la luz del día y podrían evitarse con mayor atención de la Policía y mediante la denuncia pública, esa participación ciudadana que a veces se desestima y que hoy es tan accesible a través del 108.Los culpables de otros hechos, como lo son las pegatinas o algunas inscripciones, entre ellas las pintadas políticas, son obviamente evidentes y podrían prevenirse con controles y desalentarse con penalizaciones en épocas electorales. En síntesis, al ser el vandalismo una conducta extendida en Pergamino, se requieren diferentes intervenciones, desde distintos flancos, para garantizar la preservación del espacio y de los bienes públicos. Son de todos y todos debemos tomar parte de la solución.
A cuidar
Unas de las maneras de evaluar el grado de desarrollo que tiene una cultura, en el sentido más amplio de la palabra, es la calidad y belleza de todos los espacios públicos. En efecto, cuanto más avanzada sea una determinada cultura, mayor es el cuidado del patrimonio urbano. Allí se revelan, como en un espejo, los vicios y virtudes de la sociedad pergaminense porque si en la ciudad se mostrara civilización sobre las plazas no habría tantos monumentos dañados o pintados.Pergamino, por el contrario, parece ser una población desgarrada, violenta y empobrecida, transformando los espacios públicos en “tierra de nadie”, es decir de la fealdad y del vicio. Pero mantener las plazas y espacios públicos en buen estado es una tarea silenciosa que, a diario, significa una jornada de labor que requiere una atención pormenorizada, tal cual está sucediendo en algunos de los lugares donde los placeros prestan el servicio. En nuestra ciudad son varios los ámbitos destinados al esparcimiento y esto demandó que los funcionarios de la Comuna realicen un cronograma de actividades para que se encuentren en las condiciones normales que deben tener. Los trabajos abarcan desde el cuidado del espacio verde hasta el mobiliario urbano, juegos o construcciones existentes.
Fuente: La Opinion de Pergamino