En el Instituto de Enfermedades Virales Humanas “Julio Maiztegui” funciona el laboratorio nacional de referencia para diagnóstico de la enfermedad. En una entrevista concedida a LA OPINION la titular de ese centro y María Alejandra Morales, brindaron un panorama acabado de la tarea que realizan frente a la epidemia.
El Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Julio Maiztegui” (Inevh) coordina desde 1996 una red nacional de dengue, fiebre amarilla y arbovirus, lo que frente al brote epidémico de dengue registrado en varias provincias del país hace que las miradas confluyan en Pergamino que es donde se analizan muchas de las muestras para determinar el diagnóstico de la enfermedad causada por el mosquito Aedes aegypti.En una entrevista concedida a LA OPINION junto a la doctora María Alejandra Morales, responsable del Laboratorio de Arbovirus del Departamento de Investigación del Inevh, la doctora Delia Enría, directora del Instituto Maiztegui pasó revista a la intensa tarea que se realiza desde la institución en orden al dengue y se mostró categórica al aseverar que “técnicamente no existen diferencias entre epidemia, brote o brote epidémico”.“Nosotros somos el laboratorio nacional de referencia para el diagnóstico de dengue y fiebre amarilla de una red que hemos ido construyendo hace más de doce años”, explicó y aclaró que “el trabajo se hace en forma integrada y coordinada con todos los laboratorios provinciales que participan de esta red y tenemos una fuerte presencia en el entrenamiento y en el sistema de control de calidad”. Respondiendo categóricamente a publicaciones periodísticas nacionales que indicaban que frente al brote epidémico de la enfermedad registrado en varias provincias el Instituto Maiztegui estaba desbordado, la titular de ese centro de investigación refirió que “el Inevh tiene el rol de estudiar determinado tipo de muestras, por cuanto la función de la red nacional de dengue es la vigilancia laboratorial, hacer a la vigilancia, lo que significa que sus objetivos son detectar temprana y oportunamente la circulación de los virus dengue que en nuestro país, por condiciones climáticas fundamentalmente y por el tamaño de las poblaciones afectadas se van reintroduciendo año a año”. “Nuestra primera función junto con los laboratorios es detectar en forma oportuna la circulación del virus dengue y esto se hace por medio de lo que se llama la vigilancia serológica que se establece en los síndromes febriles de más de cinco días de evolución por técnicas que están funcionando en casi todas las provincias afectadas”, explicó y volvió a remarcar que “nosotros somos el laboratorio de referencia, existen algunas muestras que llegan directamente acá, habitualmente responden a casos importados o a otras circunstancias, pero para eso construimos una red, para que en cada lugar pueda estudiarse un porcentaje de muestras que está establecido en un acuerdo de estrategia unificada de control de dengue de la que participan todos los componentes”.“No hay estudios tempranos fáciles de realizar y con buena sensibilidad para el período primero de la enfermedad, del día primero al quinto, esos estudios sí los realiza por ahora el Instituto, aunque hay un proyecto de descentralización de algunas técnicas, todas no se pueden por la complejidad del diagnóstico de confirmación de este tipo de virus”, agregó y abundó en precisar que “una vez que se establece que hay una epidemia o un brote, para los técnicos es lo mismo, hay un porcentaje de muestras que se estudian por localidad de acuerdo al tamaño de la localidad hasta que se identifica el serotipo o los serotipos circulantes o hasta que se define el fin de la epidemia”. “Todas estas tareas se hacen en concordancia con la red y a cada uno se le dice el porcentaje de casos que debe estudiar, siguiendo para ello las pautas internacionales en el marco de las cuales se rige el sistema que existe en el país y que es sumamente efectivo”. En orden al tiempo que demanda el diagnóstico de laboratorio, la doctora Enría señaló que “la técnica demanda entre 24 y 48 horas y una confirmación a lo que el nivel científico se refiere, requiere que se hagan muestras pareadas, algo que lleva un poco más de tiempo, pero que no se hace en todos los casos”.“Pero el laboratorio de salud pública no tiene como rol diagnosticar al paciente, su rol es el de vigilancia”, indicó en un concepto que esclarece la labor del Instituto.“Tengo especial interés en hacer una aclaración acerca de información periodística desacertada que de ninguna manera salió de esta institución ni se difundió”, aprovechó Enría, al tiempo que recordó que “han dicho que el Instituto estaba desbordado y que rechazaba muestras”.“De ninguna manera nuestro Instituto está desbordado ni ha rechazado ninguna muestra; las únicas que no toma son las que el sistema de calidad rechaza, muestras sin datos o en mal estado, muestras que no están tomadas correctamente”, aclaró la titular del Inevh y mencionó que “hay una estrategia en el marco de la cual se deben tomar de una determinada manera, pero el Instituto de ninguna manera rechaza muestras, trabaja en conexión con la red provincial que tampoco está desbordada, estamos todos con mucho trabajo y la intención es seguir trabajando juntos”.“Convocamos a todos los medios de comunicación para que publiquen la mejor información y apelamos a la población para que ayude al control del dengue, porque controlar el dengue y disminuir su impacto es responsabilidad de todos”.
Prevenir, la claveConsultada respecto del alcance que tiene la responsabilidad ciudadana en el control del dengue, la doctora Delia Enría opinó que “hay acciones preventivas que tenemos que tomar todos, es necesario que revisemos qué reservorios de agua limpia tenemos en nuestras casas y que sea capaz de ser un sitio propicio para la reproducción del mosquito que como sabemos ha invadido todo nuestro territorio, incluso sobrepasando el paralelo 35 de latitud sur que era su límite histórico”. “Evitar la existencia de sitios donde se reproduzca el vector urbano de la enfermedad es la principal tarea de prevención que se puede realizar”, añadió, aunque reconoció que “en todo el mundo esta tarea no ha logrado erradicar ni el vector ni la enfermedad”. “Este vector, que es el mismo de la fiebre amarilla, fue ‘erradicable’, me reservo alguna duda, durante la década del 50 mediante acciones intensivas de salud públicas tendientes a la eliminación con un insecticida que es altamente efectivo y de poder residual. Hoy no podemos usar este insecticida porque está prohibido, y los que contamos lamentablemente no actúan sobre la larva, el huevo o la pupa”, comentó y refirió que “hay grupos en Argentina que están haciendo notorias tareas de investigación que van a poder ahondar en la búsqueda de un mejor elemento para el control del vector; pero aquí y ahora no tenemos un arma efectiva que pueda hablar de erradicación; sí tenemos medidas para reducir el impacto y por eso la acción de control de esta enfermedad es una acción que nos involucra absolutamente a todos”.“No es función del Municipio limpiar nuestra casa, nuestra casa la tenemos que limpiar nosotros”, opinó y recordó que “estamos tratando con un vector, el mosquito, que si ha logrado subsistir en el tiempo tiene su inteligencia y su capacidad de adaptación, lo cual impacta en las dificultades para su manejo”.
En busca de una vacunaEn otro tramo de sus consideraciones, la doctora Delia Enría confió que “esta institución y este país porque el INEVH depende del Estado, está trabajando en pos de que toda esta circunstancia pueda facilitarse”. “Desde hace dos años venimos trabajando en un proyecto para que se disponga de un kit para el diagnóstico de la enfermedad, kit comerciales que son promisorios, pero que deben estar validados”, comentó y confirmó que “el segundo teme en el que estamos trabajando intensamente, y por eso estamos viajando mucho, es en un proyecto que intenta agilizar la disponibilidad de vacunas contra el dengue”. “Estamos en muchas en etapa de desarrollo y hay algunas que han alcanzado la fase 2 b de evaluación en terreno y pensamos que este trabajo puede darnos en el tiempo una probable arma de control de la enfermedad”.Al momento de evaluar desde su experiencia científica a qué distancia se está de contar con una vacuna contra el dengue, la doctora Enría confió que “se está más cerca”, aunque aclaró que “no es fácil, es un proceso complejo y hay una serie de dificultades técnicas, pero estamos más cerca, no quiero crear expectativas, pero estamos bastante más cerca”.
Fuente: La Opinion de Pergamino