“El riesgo de una epidemia de dengue en la ciudad de Buenos Aires es cada vez más alto y está íntimamente ligado a la cantidad de personas que llegan del norte con síntomas febriles y dolores musculares”, dijo a este diario el médico veterinario Oscar Lencinas, director del Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, que coordina con los once hospitales de agudos que la comuna preparó para atender a los posibles infectados. Este año podrían superar los 351 casos que se registraron en 2007, según confirmó el ministro de Salud porteño, Jorge Lemus, quien informó este lunes que hasta el sábado 4 de abril se detectaron 69 personas con la enfermedad en diferentes centros asistenciales metropolitanos, mientras otras 64 siguen “bajo sospecha”. Sin embargo, 12 horas antes del parte oficial basado en cifras del sábado, el director del Hospital Muñiz, Rubén Masini, advirtió a primera hora del lunes que se atendieron 50 casos sólo en ese centro y que uno de ellos permanece internado. “Siempre se trató de casos ‘importados’ provenientes del norte del país”, aclaró Masini en la puerta de su hospital. Pero el especialista confirmó: “Es un aumento muy importante en el número de casos, que ya llega a una epidemia, prácticamente”. Horas más tarde, la Dirección de Epidemiología porteña informó que hasta el 4 de abril se atendió a 133 personas sospechadas de tener la enfermedad. De ese total de sospechosos, 70 fueron vecinos porteños, pero sólo 32 de los 69 infectados residen en la ciudad, aunque el mayor porcentaje de casos se dio en personas que viajaron a Bolivia y a las provincias de Chaco y Salta, donde está el foco de la epidemia, que hasta ahora ya totalizó 7.960 casos, entre propios e importados, un número que representa una cifra sin precedentes en la historia argentina.
RESUMEN PORTEÑO.
“No hay lugar a dudas, estamos frente a una epidemia de dengue en la ciudad, porque el aumento de la tasa normal es lo suficientemente significativo como para decir que la enfermedad llegó a Buenos Aires”, explicó la sanitarista Alicia Stolkiner, titular de la Cátedra de Salud Pública de la UBA. “La epidemia está entre nosotros”, confirmó la investigadora y recordó que “un caso similar ocurrió en la ciudad brasileña de Río de Janeiro y la única forma que encontraron fue fumigar casa por casa hasta matar al mosquito Aedes aegypti”, el principal transmisor de la enfermedad. “Técnicamente decimos que en Buenos Aires hay circulación viral, si tuviéramos mosquitos infectados sería muy grave, pero tenemos presencia del vector, no el virus circulando”, indicó Lencinas y aclaró que en la ciudad se registran por el momento “casos venidos de otras provincias o países limítrofes”. Dentro del gobierno porteño, el equipo de epidemiólogos que reporta a la Subsecretaría de Salud de la ciudad no oculta su preocupación por controlar la llegada de viajeros infectados en las terminales de Retiro, Liniers, Chacarita y Once. “Sólo el miércoles pasado viajaron 5.000 personas hacia el norte y los días siguientes siguieron saliendo miles de personas sólo desde Retiro”, explicó Lencinas, cuya preocupación está centrada en Semana Santa. “Recién después de esa fecha sabremos el nivel de riesgo de la epidemia y por eso estamos pensando en instalar puestos sanitarios en todas las terminales y estaciones ferroviarias de la ciudad para detectar a todos los viajeros que lleguen con cuadros febriles”, el principal síntoma de la enfermedad. Pero para él no es suficiente. “Es vital fumigar todos los colectivos que vienen desde el norte, pero hasta ahora lo hacen por afuera y no por dentro: un grave error, porque el insecto viaja dentro del colectivo y de sus bodegas. Llega igual”, advirtió.
LA GEOGRAFÍA FUMIGADA.
Mientras las autoridades sanitarias comenzaron a difundir los primeros datos oficiales sobre las personas infectadas, varios equipos de control de plagas del Ministerio de Espacio Público y Medio Ambiente de la ciudad multiplicaron las fumigaciones de plazas buena Buenos Aires fumigada por el dengue, comenzó un plan de desinfección masiva con Deltametrina al 1,5%, un insecticida que mata los mosquitos y deja un efecto residual de 7 a 15 días. Hasta la semana pasada las fumigaciones se realizaban una vez por mes. Desde ahora sucederán casi todos los días. “No hay que fumigar sólo los parques, hay que entrar a las casas porque ahí esta el mosquito”, opinó el biólogo, quien confirmó que “tras el anuncio tardío de epidemia por parte del Gobierno estamos al filo de la navaja: tenemos poco presupuesto y pocas enfermeras para llevar adelante los operativos. No tenemos tiempo físico para contener el problema”.
EL CALENDARIO DE LOS CAZAMOSQUITOS.
“Las fumigaciones en los espacios verdes se realizan regularmente una vez por mes, pero debido a la crisis del dengue se ha decidido hacer refuerzos preventivamente en algunos sitios”, informaron a Crítica de la Argentina desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público. “El producto Cislin es el aconsejado por los científicos para prevenir la existencia de mosquitos. En proporciones adecuadas, mata el mosquito en vuelo, teniendo un efecto residual de 7 a 15 días”, agregaron.Hoy en la ciudad serán fumigados los siguientes espacios:
Manzana de Chile al 1400.
Villa 20: manzanas 23 y 21 y Jardín deInfantes Nº 5.
Club Ciudad de Buenos Aires.
Hospital Tornú.
Parque Alberdi y Polideportivo.
Plaza Salaberry.
Barrio Dorrego.
Estación Liniers.
Parque Pereyra Iraola (avenida Vélez Sarsfield).
Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires.
Dirección General de Licencias y Parque Roca.
CGPC 8.
Estación Retiro.
Plaza Villa Devoto.Ayer fueron fumigadas las siguientes zonas: parque Roca, barrio Copello, Barrancas de Belgrano, parque Lezama, plaza Constitución, plaza Francia, parque Avellaneda, plaza Salaberry y plaza Alberti.
CRONOGRAMA EN LAS TERMINALES DE OMNIBUS. Los inspectores del gobierno de la ciudad de Buenos Aires fumigarán los alrededores y el interior de las estaciones de ómnibus. También serán controlados aquellos coches que ingresen desde lugares comprometidos con la enfermedad.Martes 7 de abril. En la Estación Terminal de Ómnibus de Retiro se fumigará desde las ocho hasta la una del mediodía y desde las 14 hasta las nueve de la noche. En la Terminal de Ómnibus de Liniers, se hará desde las siete hasta las una de la tarde y desde las 14 hasta las nueve de la noche. Miércoles 8 de abril. En Retiro, se fumigará desde las ocho hasta las 13 y desde las dos de la tarde hasta las nueve de la noche. En la Terminal de Ómnibus de Liniers, se realizará desde las siete hasta las una y desde las dos hasta las nueve de la noche. Jueves 9 de abril. En la Estación Terminal de Ómnibus de Retiro se fumigará desde las nueve de la mañana hasta las ocho de la noche y en la Terminal de Ómnibus de Liniers, desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche. Viernes 10 de abril. En la Estación Terminal de Ómnibus de Retiro se fumigará de nueve a 20 y en la de Liniers, desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche.
Fuente: Critica