lunes, 6 de abril de 2009

Buena leche, motivación y trabajo en equipo

La importancia de contar con personal capacitado para llevar adelante el adecuado funcionamiento de la explotación tambera y obtener leche de calidad, fue uno de los principales aspectos analizados een el panel "Fator humano, desarrollo y capacitación", realizado durante las Terceras Jornadas Internacionales de Calidad de Leche (JICAL III).
La falta de idoneidad de quienes tienen a cargo las tareas del tambo constituye un problema a resolver, por lo menos, en la Argentina. La vasta incorporación de tecnología en el agro no fue acompañada, al menos hasta ahora, por una tecnología de procesos adecuada.
En ese sentido, el Ingeniero Agrónomo César Fraga (consultor privado), coordinó el Simposio “Factor humano: desarrollo y capacitación”, que se realizó durante las Terceras Jornadas Internacionales de Calidad de Leche (JICAL III), organizadas por la Asociación Pro Calidad de la Leche y sus Derivados (APROCAL).
Es muy difícil encontrar a los mejores a la hora de contar con personal capaz y formar equipos homogéneos que, a su vez, estén motivados y satisfechos para llevar a cabo correctamente las tareas.
Durante generaciones, las direcciones “verticales” de los establecimientos se limitaron a dar órdenes a los trabajadores que estaban “en la trinchera” y en contacto con los animales. No confiaban y desvalorizaban la capacidad de su gente. Esto generó una dependencia que delineó trabajadores autómatas, acostumbrados a no pensar, que sólo cumplían órdenes y actuaban sin medir consecuencias.
"Para que los nuevos retos de producción sean eficaces, hay que desprenderse de esos viejos paradigmas. Son necesarias políticas más flexibles que ayuden al personal a atravesar ese cambio, inspirando confianza cuando se comunican ideas, objetivos y expectativas", puntualizó Fraga.
Al respecto estimó que para lograr esos objetivos es necesario tener la "capacidad de escuchar, dirigir con puertas abiertas, comprometiéndose, demostrando auténtico interés por su gente y aceptando que, donde los trabajos dependen de tantas variables, algo puede fallar". REcordó más adelante que las empresas pueden progresar con gente capacitada, capaz de monitorear las distintas etapas productivas, con facultad para usar su buen criterio y poder de decisión. Porque "mientras más grande y diversificado sea un sistema productivo, menos eficaces serán las soluciones ejecutadas desde la oficina con un simple “clic del mouse”.
Por eso, es importante desarrollar un sistema inclusivo dando lugar a que los trabajadores lideren planes y dispongan de autoridad.
La idea es alentar y darles el crédito para que su gestión alcance la excelencia buscando mejorar continuamente y convenciéndolos de que su trabajo es valioso porque están produciendo leche, un alimento de consumo humano y de vital importancia, y no solamente “tirando la teta”. "Si consideramos que en la Argentina fue posible proveerse de los mejores equipos de ordeño, los mejores equipos de frío, la mejor genética del mundo, los mejores productos veterinarios, las mejores herramientas para la confección de reservas y para el suministro de alimentos, hay una falencia que impide alcanzar óptimos resultados productivos y económicos", estimó Fraga. Sin duda hay más de un factor, pero a excepción de los problemas climáticos y a la histórica variación cíclica de la rentabilidad del negocio, los factores humanos son los más importantes.

Fuente: (Noticias Agropecuarias)