miércoles, 10 de diciembre de 2008

Eligen nombres para escuelas bonaerenses

Rodolfo Walsh, Xul Solar, Florencio Molina Campos, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y René Favaloro son algunos de los nombres elegidos recientemente para nombrar escuelas bonaerenses. De esta manera comienza a hacerse efectiva la resolución de las autoridades educativas que estipula que ningún establecimiento podrá llevar el nombre de hombres o mujeres que hayan integrado gobiernos dictatoriales, o que pesen sobre ellos condenas por delitos de lesa humanidad, aún cuando hayan sido beneficiados por indultos o conmutación de penas.

De un total de 12.909 escuelas estatales, sólo 6.175 tienen nombre, por lo que más del 50 por ciento (exactamente, 6.734) sólo tienen identificación numérica. En el caso de aquellas escuelas que ya cuentan con nombre, sus autoridades deberán ratificarlos o cambiarlos, siguiendo un procedimiento establecido en la citada resolución. Pero en las que aún carecen de denominación, será la comunidad educativa –docentes, alumnos, sus familias y organizaciones o entidades comunitarias, además de los directivos- la que deberá proponer una nueva, que surgirá de una elección entre las tres propuestas más votadas.
Mario Oporto, titular de la cartera educativa, dijo que “las denominaciones elegidas para nombrar una escuela deberán afianzar los principios de tolerancia, respeto a las creencias y a las ideas de todos los argentinos, rescatar los valores ecuménicos, la memoria histórica y honrar la democracia y los derechos humanos”.
La iniciativa de imposición de nombres a los establecimientos educativos de gestión estatal se enmarca en la celebración de los 25 años de democracia y del Bicentenario de la Revolución de Mayo, y el proceso deberá estar finalizado –precisamente- el 25 de mayo de 2010. También promueve la participación de toda la comunidad educativa para debatir acerca del nombre de cada escuela, ya sea para modificarlo como para imponer uno nuevo.
Vale aclarar que la Resolución 4726 establece los criterios para asignar nombres a una escuela. Así, detalla: vida y obra de personas de reconocidas virtudes cívicas, o que hayan realizado aportes a la cultura nacional; un lugar, un hecho o una fecha significativa para el país o la provincia; o una nación extranjera, con fuertes vínculos con el país.
Asimismo, marca restricciones a la hora de las denominaciones. En este caso, no podrá ponerse igual nombre que otro establecimiento educativo del mismo nivel en el mismo distrito; marcas comerciales o emblemas corporativos; palabras extranjeras; ni, como se destacó, hombres o mujeres que hayan integrado gobiernos de facto o hayan sido condenados por delitos de lesa humanidad, aún cuando se hubieren beneficiado con indulto o conmutación de pena.

Algunos ejemplos recientes
- La Escuela de Educación Técnica N° 2 de Florencio Varela llevaba el nombre “Pedro Eugenio Aramburu”. Fue cambiado por “Rodolfo Walsh”.
- La Escuela de Educación Media N° 11 de Moreno no tenía nombre y ahora se denomina “Madres y Abuelas de Plaza de Mayo”, en homenaje a la lucha de esas mujeres.
- La Escuela de Educación Media N° 2 de Ituzaingó tampoco tenía nombre. Su comunidad educativa eligió llamarla “16 de Septiembre”, en memoria de los estudiantes que lucharon por sus derechos en tiempos de la última dictadura militar y por quienes lo hicieron y lo hacen por la educación pública, gratuita e inclusiva.
- La Escuela de Educación de Adultos N° 706 de General Pueyrredón no tenía denominación. Ahora se llama “María Eva Duarte”.
- El Jardín de Infantes N° 911 de Moreno no tenía nombre; ahora se denomina “Xul Solar”.
- La Escuela de Educación Media N° 5 de Esteban Echeverría no tenía nombre; ahora se llama “Dr. René Favaloro”, en recuerdo del reconocido cardiocirujano nacido en La Plata.
- El Jardín de Infantes N° 919 de San Miguel, que no tenía nombre, ahora lleva la denominación “Benito Quinquela Martín”.
- El Jardín de Infantes N° 920 de Almirante Brown, que tampoco tenía nombre, se llama “Florencio Molina Campos”.

Fuente: Dirección de Educación-Portal ABC