Tres nuevas investigaciones llegaron a la conclusión de que la violencia de los videojuegos provoca en quienes los juegan mayor agresión física en la escuela.
Un trabajo vinculando los estudios apareció la semana pasada en la revista Pediatrics, una publicación oficial de la academia estadounidense de pediatría, y apuntó a analizar los efectos que causa el tiempo excesivo dedicado a jugar en la computadora o en las consolas. "Hoy contamos con pruebas concluyentes de que jugar videojuegos violentos tiene efectos nocivos tanto en niños como en adolescentes", remarcó Craig Anderson, el principal autor de la investigación, profesor de Psicología en la Universidad de Iowa y director del Centro para el Estudio de la Violencia.
Para esta afirmación, se tuvieron en cuenta tres estudios hechos de forma independiente en Japón y Estados Unidos. Anderson asegura que se puede demostrar que los videojuegos violentos inciden directamente y también tiempo después en el comportamiento agresivo de quienes los juegan. Pero lo más significativo es que el hecho de cruzar los datos en culturas tan diferentes de Oriente y Occidente evidencia un fenómeno que incluye a todos.
Para Mónica Oliver, del comité de Familia y Salud Mental de la Sociedad Argentina de Pediatría, el tema, justamente pasa por la cantidad de tiempo de exposición a los juegos. "Un chico que está muchas horas del día frente a una computadora es porque no tiene intercambio humano. El contenido del juego puede ser muy violento y él puede recibir una estimulación que aumente la agresividad, pero evidentemente si está horas allí es porque le están faltando otras cosas en la vida y no hay adultos que lo estén mirando".
Fuente: Clarín